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El poder de la naturaleza y la agricultura ecológica

Cada año crece el número de explotaciones de agricultura biológica en Flandes. Se trata de una tendencia lógica, ya que la demanda de verduras ecológicas también crece.

Realizamos inversiones significativas en agricultura sostenible. La vida sana y la comida sana están a la cabeza de las tendencias sociales actuales. Y no les falta razón. Hugo Claes de ‘t Leveland Land, una explotación agrícola ecológica de Poperinge, y Kristof Moyaert lo saben todo al respecto. Como proveedores de Greenyard Frozen, para ellos la agricultura ecológica no es una mera elección, sino un auténtico punto de vista: «Siempre empezamos desde un punto de vista positivo: la naturaleza, por naturaleza, es sana, siempre que cuides de ella.» Hugo está totalmente convencido: las hortalizas ecológicas son más sanas, saben mejor y son más sostenibles.
Eliminación de las malas hierbas a mano
Las diferencias entre la agricultura ecológica y la convencional están claras: en la ecológica no se usa ningún pulverizador ni pesticida, ni siquiera para deshacerse de las malas hierbas. Naturalmente, esto explica la diferencia de precio entre las verduras ecológicas y las tradicionales. En los campos de cultivo ecológicos, la eliminación de las malas hierbas se realiza a mano. No solo una, sino varias veces. Y sí: ese proceso lleva mucho tiempo. Además, tanto Hugo como Kristof han desarrollado sus propias formas de enriquecer el suelo, sin necesidad de arar, sino simplemente cavando ligeramente con la azada para oxigenar la capa vegetal del suelo. «Cada capa del suelo posee sus propias propiedades y bacterias específicas. Arando se perturba este delicado ecosistema. Nosotros somos capaces de conservar el poder ecológico del suelo y le permitimos respirar», explica Kristof, que considera a Hugo como su mentor.
Growers
El tiempo es oro
¿Cuál es el mayor desafío de la agricultura ecológica? Ser capaces de adaptarse rápidamente a los cambios en las condiciones. «La agricultura ecológica se compone de momentos cruciales relacionados entre sí. Los momentos de la siembra, del cultivo del suelo y de la cosecha tienen una duración muy breve: llegar con medio día de antelación o de retraso influye inmediatamente en la calidad de la cosecha. Como tal, la agricultura ecológica es la forma de agricultura más sencilla, pero, al mismo tiempo, también es la más intensiva. La mayor parte del tiempo, todo va bien; pero las cosas también pueden torcerse igual de rápido. El tiempo es muy valioso, lo cual genera estrés constantemente. En la agricultura convencional se dispone de mayor flexibilidad, dado que se aplican métodos artificiales.» Esta combinación de esfuerzo intenso y limitaciones de tiempo es el motivo por el que los suelos ecológicos presentan en su mayoría un tamaño menor.
Growers
El tiempo es oro
Hugo lleva ya cuarenta años desarrollando sus propios métodos agrícolas. Y, al igual que Kristof, todavía sigue aprendiendo cosas nuevas: «Eso es lo que hace que esto sea tan interesante. La agricultura ecológica empieza y acaba por el respeto mutuo entre la naturaleza y el agricultor. Es como si los dos se fusionasen.» Coliflor, espinacas, zanahoria, puerro, cebolla, apionabo e incluso albahaca y otras hierbas: ya se hecho de todo. De forma totalmente ecológica. Cada cultivo se somete a estrictas comprobaciones y está totalmente regulado. Una etiqueta ecológica de ninguna manera está exenta de obligaciones.
El tiempo es oro
En opinión tanto de Hugo como de Kristof, la agricultura ecológica es parte de nuestro pasado, así como de nuestro futuro. La demanda de alimentos sanos está aumentando hasta el punto de que la agricultura convencional se está viendo obligada a adaptarse. Hugo predice dos tendencias: los agricultores ecológicos se están centrando en actividades a pequeña escala y en una cadena de suministro corta (los agricultores venden sus productos en los mercados locales) y los agricultores están aplicando técnicas modernas a gran escala pero de manera ecológica. «El poder de la naturaleza es impresionante, pero hay que darle la oportunidad de demostrar su fuerza. Por suerte, la sociedad es cada vez más consciente, tanto los consumidores como los agricultores.»
Calidad y sostenibilidad
Nuestra tecnología de congelación de última generación detiene las frutas y verduras en su momento de máxima perfección, conservando su color, textura, sabor y nutrientes hasta que los consumidores tengan la oportunidad de disfrutar de ellas.